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Las nueve miserias de no confiar en la providencia de Dios

  «La ignorancia de la providencia es la mayor de todas las miserias, y su conocimiento es la mayor de las felicidades» (Instituciones, ed. de 1541, cap. 8). - Juan Calvino 1. Miedo, preocupación, ansiedad Cuando perdemos de vista el gobierno providencial y el cuidado paternal de Dios, nuestros corazones suelen verse invadidos por el miedo: miedo al hombre y miedo a las circunstancias. Comenzamos a imaginar un futuro sin Dios, en el que los peligros son reales, los resultados son inciertos y nadie tiene el control. La preocupación prospera en el terreno de la incredulidad. Jesús nos recuerda con delicadeza pero con firmeza que no debemos preocuparnos por el mañana, porque «vuestro Padre celestial sabe» (Mateo 6:32). Cuando olvidamos esto, cargamos con pesadas cargas que no nos corresponden, robándonos la paz del presente porque no confiamos en Dios para el mañana (Filipenses 4:6-7). La ansiedad, entonces, no es solo una lucha emocional, sino espiritual: un llamado a recordar quién...

Sobre la confianza en Cristo

  "3. Persuádanse de confiar en consecuencia en Jesucristo, para obtener todas las inestimables bendiciones y comodidades de una salvación gratuita, para ustedes en particular. Venid, como indignos, como pecadores perdidos en vosotros mismos; venid, no sobre la base de ninguna cualificación en vosotros mismos, sino sobre la garantía que os proporciona la oferta del Evangelio, y confiad toda vuestra salvación al Salvador compasivo. Confiad sin temor en el fiel y querido Redentor para disfrutar de todo lo que se os ofrece en el glorioso Evangelio. Allí, todo el amor de su corazón es, en y con él mismo, ofrecido a ti: confía, pues, en que él te ama. Su justicia consumada te es concedida: confía en ella para todo tu título de vida eterna. Toda su salvación se te presenta también, para que la aceptes: confía, pues, en que su diestra te salvará.  Puesto que todo se os ofrece, como un don gratuito de la gracia; confiad, con la entera aprobación y el consentimiento de vuestros corazon...