Ir al contenido principal

Una vida de Obediencia por Gracia




No hagas un salvador de tu moralidad. No puede librarte. Arrepiéntete de confiar en tu propia justicia y por el contrario cree solamente en Cristo. 

Recuerda, la gracia no se gana al cumplir una condición, o ya no sería la gracia. No es una recompensa ni para la fe ni para la obediencia, sino para la causa de ellas (Efe 2: 8-10). La obediencia, más bien, brota de un corazón renovado que ama a Dios (1Juan 3:9, 5: 2-4).

Al ser salvados solo por gracia, en realidad algunos falsamente argumentan que los cristianos no necesitan obedecer. Es como si ellos creyeran que la intercesión continua de Jesús para nosotros fuese ineficaz y su gracia sólo nos librara de la culpa del pecado, pero no de su poder ... eso mientras ellos creen correctamente en la imputación de la justicia de Cristo, pero ignoran erróneamente la impartición de Su Espíritu Santo para nosotros. Pero la Biblia enseña que los que están en Cristo han sido liberados del cautiverio del pecado. La trayectoria de nuestra vida es ahora de seguir a Cristo y sus mandamientos.

Por lo tanto, yo diría, que aquellos que creen que podemos vivir en Cristo aparte de la obediencia, en realidad no estan creyendo en la gracia suficiente. Nuestra fe y obediencia apuntan a la realidad de la gracia de Dios, no el ganarla. Y cuando desobedecemos, el Espíritu de Dios nos disciplina para que no seamos condenados junto con el mundo. (1 Cor 11:31-32).

por John Hendryx 




Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Estás listo para el nuevo año? Por J.C. Ryle

  Lector, te hago una pregunta sencilla al comienzo de un nuevo año. ¿Estás preparado? Despedirse del año viejo es algo solemne. Comenzar uno nuevo es aún más solemne. Es como entrar en un pasadizo oscuro. No sabemos lo que nos encontraremos antes del final. Todo lo que tenemos ante nosotros es incierto. No sabemos lo que nos deparará el día, y mucho menos lo que puede suceder en un año. Lector, ¿estás preparado? ¿Estás preparado para la muerte? Algún día llegará. Puede que llegue este año. No puedes vivir eternamente. Este mismo año puede ser el último. No tienes ningún derecho de propiedad en este mundo. Ni siquiera tienes un contrato de arrendamiento. No eres más que un inquilino a merced de Dios. Tu última enfermedad puede sobrevenirte y darte aviso de que debes partir. El médico puede visitarte y agotar sus habilidades en tu caso. Puedes sentir que te acercas al ataúd, a la tumba, a los gusanos, a un mundo invisible, a la eternidad y a Dios. Lector, si la muerte te sobrevinier...

Nuestra Editorial

  Hace años empezamos la idea de tener a la mano de muchos hermanos que han descubierto la fe reformada, obras originales de autores reformados del pasado. En ese esfuerzo nació nuestra editorial "Edificando". Empezando de manera empírica, hemos ido mejorando la calidad de nuestras obras. Nuestro propósito no es otro que muchos adquieran estas obras a bajo precio.   Aun nos queda mucho camino por recorrer y mucho que aprender pero esperamos que este pequeño esfuerzo redunde en fortalecer la fe de muchos hermanos de habla hispana.  Si quieres conocer nuestra oferta de libros en Amazon puedes hacer clic aqui

¿Justificación futura? Juicio futuro según las obras

  Los abrumadores datos bíblicos sobre el lugar que ocupan las obras en el juicio final no son algo que podamos permitirnos ignorar (véase Rom. 2:13; 2 Cor. 5:10; Mat. 16:27; Jn. 5:28-29; Gál. 6:7-9; Ap. 20:13; 22:12). El juicio final y la justificación futura son cuestiones de extrema importancia, y negar cualquiera de estas realidades sería un suicidio teológico. Quiero decir, si nuestras obras van a ser juzgadas, ¿no deberíamos tratar de comprender en qué sentido serán juzgadas? En lo que respecta a la «justificación futura», los documentos de Westminster hablan de que los creyentes serán «reconocidos y absueltos públicamente» (WLC 90; WSC 38). El veredicto se dictará públicamente sobre los creyentes, que serán declarados «inocentes». Ser justificado y ser absuelto son básicamente sinónimos, aunque puede haber algunos matices peculiares en cada uno en cuanto al uso de las palabras en el Nuevo Testamento. Pero hay un claro solapamiento. Esta absolución es ya y todavía no: el dere...